lunes, 11 de febrero de 2013

115 cardenales elegirán en cónclave al sucesor de Benedicto XVI


Cónclave de 2005


Próximo cónclave.  ¿Quiénes eligen?
En el cónclave para la elección del papa, que se celebrará probablemente unos quince días después del 28 de febrero, fecha de la renuncia de Benedicto XVI, participarán un máximo de 115 cardenales del Colegio Cardenalicio vaticano.
Benedicto XVI, de 85 años, no participará en este cónclave y se instalará provisionalmente en su residencia de verano de Castel Gandolfo antes de retirarse a un monasterio dentro del Vaticano, indicó la Santa Sede. La Iglesia Católica podría tener un nuevo Papa para la fiesta de Pascua, el próximo 31 de marzo, indicó un portavoz del Vaticano después de que el Sumo Pontífice anunciara su renuncia el próximo 28 de febrero por razones de salud.
Pueden participar un máximo de 120 cardenales electores y tienen que ser menores de 80 años. Vienen de 48 países diferentes, en su mayoría son de Europa —62—, aunque también muchos proceden de América Latina —21—. Además, hay 14 de Estados Unidos y Canadá, 11 africanos, 11 asiáticos y uno de 

Cómo se elige al nuevo papa
El término cónclave procede del latín “cum clavis" ("bajo llave"), por las condiciones de reclusión y máximo aislamiento del mundo exterior en que debe desarrollarse la elección, con el fin de evitar intromisiones de cualquier tipo.
Extra omnes (fuera todos) es una frase latina de la tradición pronunciada por el Maestro de Ceremonias Pontificio en el momento en el que los cardenales se reúnen en Cónclave en la Capilla Sixtina y ordena que salgan a todos los que no son electores para que la elección sea rigurosamente secreta. Seguidamente se cierra la puerta de la Capilla y cerrada desde dentro.
Los prelados se alojan en el edificio denominado "Domus Sanctae Marthae" o residencia Santa Marta, mandado construir por Juan Pablo II en el interior de la Ciudad del Vaticano.
Aunque los cardenales son trasladados de Santa Marta al Palacio Apostólico en autobús, su aislamiento es total y para ellos rigen las estrictas normas del secreto. Tienen prohibido mantener conversaciones telefónicas o correspondencia con el exterior, y los teléfonos celulares y la televisión están vetados en estos días. De hecho, el cóclave se celebra a puerta cerrada.
En 2007 Benedicto XVI modificó las reglas para la elección de su sucesor, en concreto el sistema de mayorías que establece el texto de 1996 para la elección de Papa, pero dejó vigente todo lo demás. Así, para elegir al sucesor de Benedicto XVI será necesario obtener la mayoría de los dos tercios de los votos de los cardenales electores en todos los escrutinios.
Hasta entonces era necesaria esa mayoría, pero si tras el tercer día de votaciones y llegados al 33 o 34 escrutinio no se producían resultados positivos, se decidía seguir por mayoría absoluta. Asimismo, la nueva normativa del papa Ratzinger establece que cuando llegue el turno de voto de los dos cardenales más votados, éstos no podrán participar en la votación.

Cómo se propone a los candidatos
No existen candidatos, todos los que están presentes en el cónclave pueden ser elegidos y tampoco se hace ningún tipo de campaña para elegir a uno u otro. El nombre de los candidatos debe figurar en la papeleta escrito con una caligrafía distinta a la particular de cada cardenal, y está prohibido a los electores desvelar a cualquier otra persona noticias sobre las votaciones, antes, durante y después de la designación del nuevo papa.
¿Qué pasa con el anillo del papa?
Inmediatamente después del fallecimiento o la renuncia de un papa se procede a la anulación del sello, esto es, a la rotura del anillo papal. Con ese anillo se firman todos los actos solemnes de tipo legislativo.

¿Quién manda mientras no hay papa?
Según el reglamento introducido por Juan Pablo II en 1996, "Mientras está vacante la Sede Apostólica, el gobierno de la Iglesia queda confiado al Colegio de los Cardenales solamente para el despacho de los asuntos ordinarios o de los inaplazables y para la preparación de todo lo necesario para la elección del nuevo Pontífice". El texto especifica que en esta tarea quedan excluidos "los asuntos que, sea por ley como por praxis, o son potestad únicamente del Romano Pontífice mismo, o se refieren a las normas para la elección del nuevo Pontífice".

Fumata negra o blanca
Después de cada elección se queman las papeletas. La tradición indica que los cardenales provoquen con paja seca o húmeda que el humo sea negro si no se ha elegido papa, o blanco si la votación ha dado como resultado la elección del nuevo pontífice: es la conocida "fumata negra o fumata blanca".
Una vez que el elegido "acepta su elección canónica" como Sumo Pontífice —y elige bajo qué nombre quiere ser papa—, el primero de los diáconos —cardenal Protodiácono— anuncia desde el balcón de la Basílica vaticana la elección del nuevo papa con la tradicional fórmula: "Nuntio vobis gaudium mágnum: Habemus Papam!" y este último imparte la bendición "Urbi et Orbi".

No hay comentarios:

Publicar un comentario